El primer bautismo en América
Escrito por Redacción    Domingo, 18 de Octubre de 2009 12:51    PDF Imprimir E-mail

La historia del primer bautizado en toda América, que recibiera el nombre de Juan.

Fray Ramón Pané que viajó con Colón en el segundo viaje  el 1493, desembarcó en la Isabela el 2 de enero de 1494.

El almirante le pidió a Pané que relatase por escrito todo aquello que pudiese averiguar sobre el rito, la religión y las antigüedades de aquellos indios.

 Para este importante encargo Pané tuvo que aprender la lengua hablada de los taínos y sumergirse en su cosmovisión. Así pasaron dos años dedicados a la evangelización de la isla, antes de administrar el primer bautismo.

Los hechos
El mismo fray Ramón Pané en su libro “Relación sobre las Antigüedades de los Indios” (nueva versión con notas, mapa y apéndice, per J.J.Arrom), en el capítulo 25, explica los hechos:

Fray Ramón y otros hermanos que se encontraban en la isla de la Hispaniola (la actual República Dominicana y Haití) tenían que ir a Castilla, pero él se quedó y se fue a la Magdalena, fortaleza hecha por Cristóbal Colón cerca de la ciudad de Santiago.

Le acompañaba Luís de Artiaga, capitán de la plaza fuerte. Explica fray Ramón Pané que: "complació a Dios iluminar con la luz de la santa fe católica, toda una casa de la gente principal" de aquella provincia, denominada Macorís.

Continúa explicando Fray Ramón que “el señor de aquella casa se llamaba Guanáoboconel, y sus servidores y favoritos se llamaban naborias y eran en total 16 personas, todas parientes, entre las cuales había cinco hermanos machos, de los cuales uno murió  y los otros cuatro recibieron las aguas del santo bautismo”.

El primero que fue bautizado se llamaba Guatícaba, al cual le impuso el nombre de Juan.

Otras versiones dicen que el nombre era compuesto Juan-Mateo, por el hecho que el bautismo se administró el día 21 de septiembre festividad de San Mateo evangelista. Otro hermano recibió el nombre de Antón.

El hecho es que la fortaleza de la Magdalena fue sitiada y fue el propio Cristóbal Colón, quien tuvo que ir a auxiliar a Artiaga  y a aquellos primeros cristianos sitiados por los súbditos de otro cacique denominado Caonabó.

 Entonces el almirante dijo a Pané que aquella lengua que se hablaba en la Magdalena ó Macorís, era minoritaria en la isla y que no se entendía en el resto del país.

Entonces lo envió a vivir con otro cacique denominado Guarionex, la lengua del cual sí que se hablaba en el resto de la isla.

Pané aceptó, pero le pidió que le diese licencia para que alguno de los bautizados le acompañase, ya que conocían las dos lenguas y podían hacer de intérpretes.

De esta manera se llevó entre otros al que calificó como “el mejor de los indios y el más entendido en la santa fe católica”. Y añade: “y después me lo quitó. Alabado sea Dios, que me lo dio y me lo quitó. Verdaderamente, le tenía por buen hijo y hermano” : era Guaticabanu, es decir Juan-Mateo, el primer bautizado.

En otro pasaje fray Pané, explica que tres de estos hermanos bautizados en la isla (Juan Mateo, Antón y otro de nombre desconocido) sufrieron una muerte cruel. Según testimonios presenciales que recoge fray Ramón, Juan-Mateo y sus hermanos murieron diciendo: "Dios naboria daca", que significa, "Yo soy sirviente de Dios". Pané considera mártires aquellos hermanos.

Acaba diciendo fray Pané que “los que quedaron vivos, y aún viven hoy, son cristianos por obra del ante dicho señor Cristóbal Colón, virrey y gobernador de las Indias; y ahora hay muchos más cristianos por la gracia de Dios”.

La sangre de estos primeros bautizados regó fructuosamente la tierra americana. Su testimonio de fe es el primero de una larga cadena que llega hasta hoy en día.

¿Quién era Fray Ramón Pané?

Fray Ramon Pané, primer misionero y etnólogo de América, ha sido, desde su redescubrimiento moderno por el profesor cubano Juan José Arrom una figura que suscita el interés de los investigadores. Aún así una cuestión especialmente oscura son sus orígenes.

El se presenta como "pobre ermitaño de la orden de San Jerónimo". ¿Por qué ermitaño? El Papa Gregorio XI fue quien restableció la orden de San Jerónimo concediendo a sus miembros que pudiesen llamarse "frailes" o "ermitaños" y lo justifica diciendo: "(...) porque afirmásteis que teníais especial devoción al Señor San Jerónimo, confesor y doctor de la Iglesia, el cual primeramente vivió en el yermo la vida eremítica y solitaria, y después vivió en el monasterio con frailes, y deseáis ser nombrados debajo su apellido y tener su título y nombre santo".(1)

Lo cierto es que Ramon Pané era catalán. Lo corrobora su apellido (que en correcta grafía debiera ser Paner) y el valioso testimonio de Bartolomé de Las Casas cuando dice que: "(...) no hablaba bien nuestra castellana lengua como fuera catalán de nación". Jerónimo y catalán, ahora bien, de dónde?

Los Paner de Barcelona

Según las investigaciones del colombinista catalán Francesc Alabardaner, en el registro de ordenaciones del Archivo Diocesano de Barcelona, se encuentra la referencia que el día 14 de mayo de 1448 fue tonsurado el escolar Michaelem Paner, hijo de Michaelis Paner, carpintero y ciudadano de Barcelona.

Por otra parte según datos facilitados por el historiador Josep Maria Riera, en el archivo de la Catedral de Barcelona, aparece un Bernat Panes o Paner de Sant Martí de Sardanyola en los años 1453-55(2) y en 1499 aparece un Guillem Paner, de oficio guarnicionero, casado con Eulalia, hija de Bartomeu Balda, zapatero.

Unos años más tarde, en el "Octavum Manuale (1527-1528) del notario Joan Geroni Canyelles(3) aparece un Joannes Paner, en una escritura del 28 de septiembre de 1527.

Más interesante todavía es la referencia a un Hieronimus Paner que aparece como testimonio en compañía de Petrus Terroge, en un documento del notario Antonio Anglés de 21 de noviembre de 1534 que habla así mismo de Raimundus Dusay.(4)

Albardaner subraya la coincidencia de todos estos apellidos que tienen relación con la familia Colom de Barcelona.

Finalmente este historiador hace referencia a un documento fechado el 19 de marzo de 1546. Se trata de unos capítulos establecidos entre Miquel de Vallseca y Joan Paner sobre el encargo de prisiones de la ciudad de Barcelona.(5)

Los Pané de Lérida

Según investigaciones del historiador J. Aymar, el apellido Pané se encuentra todavía en tierras del poniente de Catalunya, concretamente en Alpicat, Arbeca, Balaguer, Borges Blanques, Guissona, La Fuliola, Preixana, donde el nombre de Ramon es también frecuente por la proximidad con el santuario de Sant Ramon del Portell.

En una relación de "focs"(6) de Guissona correspondiente al año 1553 aparece ya el apellido "Paner".(7) Es interesante reseñar que ya en el s. XVI el jesuíta Miguel Aragonés viajó a América en la segunda misión jesuítica.

Cabría así la posibilidad de que los Pané fuesen una familia oriunda de las tierras de poniente que se estableciese en Barcelona. La tesis leridana cobra mayores visos de verosimilitud si nos atendemos a la vinculación monástica de Pané.

La cuna monástica

Sentado que Pané era jerónimo y catalán queda la pregunta sobre la comunidad a la que estaba vinculado. En Cataluña existen sólo dos monasterios jerónimos masculinos, ambos cercanos a Barcelona: Sant Jeroni de la Vall d'Hebron en la sierra de Collserola, hoy casi totalmente destruído, y Sant Jeroni de la Murtra en la sierra de Marina y en término de Badalona.(8)

Gracias a la generosidad de Bertran Nicolau, fundador de Sant Jeroni de la Murtra, los frailes de aquella comunidad poseyeron los lugares de Concabella i Gra.(9)

Cerca de Guissona se encuentra el castillo y pueblo de Concabella en el municipio de Aranyó (Alt Urgell). En el año 1463 este castillo era dominio de Sant Jeroni de la Murtra.

"Els Castells Cata­lans" (vol.IV) nos da noticia que a raíz de la guerra contra el rey Joan II la fortaleza quedó en poder de una hija del conde de Mòdica, Violante de Cabrera y de su marido el capitan Rodrigo de Bobadilla. Doña Violante mandó construir su capilla funeraria en la iglesia de Sant Jeroni de la Murtra.

Por otra parte dos frailes de la comunidad de la Murtra, fray Miquel Piquer y fray Jaume Planes, tuvieron una presencia estable en Concabella durante la guerra civil catalana. Si Ramon Paner era natural de Guissona o de alguna población cercana fácilmente podía haber conectado con ellos.

Además es sabido que cuando Cristobal Colón regresó de su primer viaje a América, los Reyes Católicos le recibieron en el monasterio de la Murtra. Es verosímil que el Almirante hubiese conocido allí a fray Ramon Pané y le hubiese enrolado en su segundo viaje.(10)

Hoy día la Fundación Cataluña-América que ocupa el ala de levante de este antiguo cenobio, tiene unas salas de exposición que lleva el nombre de Ramon Pané y un monumento en memoria de este importante etnólogo y misionero, obra de la escultora Emilia Xargay se levanta frente a su fachada.

Cabe esperar que nuevas investigaciones arrojen más luz sobre tan importante figura.
 

NOTAS
[1] A. ORTIZ MUÑOZ, Los caballeron encerrados (Monjes Jerónimos). Madrid, Stvdium 1961, p.143.

[2] ACB. Llibre d'Esposalles, 2. No dice con quien contrae matrimonio.

[3] Archivo Histórico de Protocolos de Barcelona

[4] ANB. Quadragessimum Manuale Comune 1534-1535.

[5] APN. Notario Joan Lunes 9/01/1546-29/03-1546)

[6] Venían a ser los hogares, o células básicas de población.

[7] E.CAMPS-J.SANTAEULARIA, Guissona, p.484

[8] J. AYMAR, El monestir de Sant Jeroni de la Murtra. Badalona, 1993.

[9] J.M.CUYAS, Resumen histórico de San Jerónimo de la Murtra. Badalona, 1975, pp.25 i 26.

[10] J.AYMAR, "Cristòfor Colom i Sant Jeroni de la Murtra".

[11] CARRER DELS ARBRES. Badalona, 1994, pp.47-66.